Apuesta por Carlos Alcaraz si buscas un campeón seguro: el murciano lleva 27 victorias seguidas en pista dura y acaba de levantar el título en Cincinnati sin ceder ni un set. Su golpe de revés cruzado ha ganó 11 km/h de velocidad media respecto a la pasada temporada y su equipo confirmó que ha sumado 2 kg de masa muscular sin perder un ápice de velocidad de desplazamiento.

La lista de aspirantes no termina ahí. Jannik Sinner aterriza en Nueva York con el número 1 asegurado hasta París; el italiano estrena raquera de 16x19 que, según sus propios datos, le aporta 300 rpm extra en el lift del drive, un cambio pensado para dominar los rápidos exteriores del cemento arthurashe. A su lado, Daniil Medvedev reaparece tras dos meses de pretemporada en Mónaco donde ha ensayado saque-red de segunda y subidas netras; el ruso quiere borrar la imagen de su caída en octavos del año pasado y recuperar el trofeo que ya besó en 2025.

Entre las mujeres, Iga Świątek parte como jefa de serie tras cuatro triunfos consecutivos en Roma, Montreal y la gira asiática. Su entrenador Tomasz Wiktorowski asegura que han rehecho el servicio slice para que la pelota se clave en la línea de la T, un detalle clave en noches húmedas de septiembre. Escolta aparece Aryna Sabalenka, quien se entrenó en Minsk a 1.200 m de altitud para oxigenar su juego y llega con 38 aces en los últimos tres torneos, récord personal sobre dura.

No deseches a los jóvenes. Holger Rune fichó al ex capitán de la Copa Davis de España para afinar la planificación y ya sumó seis victorias sobre rivales top-10 esta temporada; Coco Gauff, campeona olímpica en dobles, trabajó la devolución a media cancha con su nuevo preparador físico y promete mejores porcentajes de primer servicio. El cuadro femenino, además, esconde a Mirra Andreeva, de 17 años, que saltó del puesto 120 al 23 en apenas cuatro meses gracias a un drive plano que promedia 82 mph.

Las pistas rápidas de Flushing Meadows premiarán a quienes combinen potencia y resistencia. El factor clave será el calor sofocante de las primeras rondas y el viento cruzado que aparece tras el atardecer; quien domine el timing de derecha y encuentre hombro con saque a la espalda del rival tendrá la mitad del asunto resuelto.

US Open 2026: Los principales contendientes

US Open 2026: Los principales contendientes

Apuesta por Carlos Alcaraz si buscas un campeón ya probado en hierba dura; el murciano llegará a Nueva York con 21 años, dos títulos de Grand Slam en su haber y la misma sed de 2026. Su drive de revés se ha vuelto un cuchillo: en 2025 rompe la barrera de los 150 km/h de velocidad media y baja al 9 % sus errores no forzados. El calendario previo -Cincinnati campeón, Toronto finalista- le otorga ritmo justo para evitar el agujero de forma de 2026.

El segundo favorito se llama Jannik Sinner. El italiano despacha a sus rivales en menos de hora y media, gana 6-1, 6-2 en octavos y cuartos, y solo cede un set en todo el verano norteamericano. Su revés de dos manos ya no es simple muralla: lo despliega a 20 cm del suelo para levantar winners cruzados. El único interrogante: la muñeca derecha, que se inflamó en Roma y le hizo retirarse en París; lleva 42 días sin competir, pero sus sparrings aseguran que la carga de raquetazos ya supera los mil golpes diarios sin dolor.

JugadorEdadRanking previoTítulos 2025Récord en Flushing
Alcaraz211522-3
Sinner242418-4
Rune225212-5
Tiafoe288120-8

Holger Rune encarna la sorpresa lista para estallar. Tras despedir a su entrenador padre, fichó al ex-fisio de Djokovic y sumó 3 kg de masa muscular sin perder un solo punto de velocidad. En el Masters de Shanghái destrozó a tres top-10 seguidos y su saque alcanzó los 227 km/h de promedio. En Queens entrenó sesiones de dos horas bajo 36 °C para aclimatar el cuerpo al hormigón neoyorquino.

No descartes a Frances Tiafoe. El local necesita llegar a semifinales para asegurarse la clasificación al Masters de Turín; jugará ante su público, con la pista Arthur Ashe a sus pies y la presión convertida en combustible. Su derecha plana sigue siendo un cañón, pero ahora combina drop-shots que dejan helados a rivales de dos metros. El estadounidense acumula tres finales consecutivas en el verano y su equipo ha contratado al preparador mental de los Golden State Warriors.

El lote de candidatos se completa con Stefanos Tsitsipas, que cambió su raqueta por un modelo de 305 g para ganar peso en el golpe; Casper Ruud, quien pasó cuatro semanas entrenando en Las Vegas sobre cemento rápido para borrar la mala imagen de 2026; y un par de jóvenes que saltarán del top-30 al top-15 si roban un par de escálpites: el australiano Alex de Miñaur y el canadiense Félix Auger-Aliassime, ambos con velocidad de pista y sed de revancha tras caer en primera ronda doce meses atrás.

Pronósticos y análisis

Apuesta por Carlos Alcaraz en cuartos de final contra cualquier rival top-10 con cancha rápida; el murciano suma 17 victorias seguidas en tiebreaks decisivos y su kick serve a la espalda del derecho ya se ha convertido en un arma letal en Flushing Meadows.

En el cuadro femenino, Aryna Sabalenka necesita un par de sets tranquilos para arrancar: si pasa la segunda ronda sin ceder más de cinco juegos, su coeficiente de aces sube al 18 % y la presión baja lo suficiente como para encadenar seis triunfos consecutivos.

El cemento de Nueva York se ha endurecido dos grados desde 2026; la pelota Wilson extra duty ahora salta 7 cm más y eso empuja a los sacadores gigantes como Hubert Hurkacz o Matteo Berrettini a colocar el 62 % de primeros servicios para no verse en rallys interminables.

La griega Stefanos Tsitsipis recuperó al preparador físico que le llevó al Masters 2019: en los últimos tres meses ganó 12 partidos sobre 13 cuando el match excede las dos horas y media, dato clave en un torneo donde el calor húmedo de septiembre castiga el desgaste.

Entre las jóvenes, Mirra Andreeva acaba de firmar un récord de 38 bolas ganadoras en un set en Montréal; si repite ese ímpetu y reduce sus dobles faltas a menos de tres por partido, puede colarse en la semana decisiva por el lado inferior del cuadro.

La apuesta arriesgada: Holger Rune cerrando el torneo con la corona. El danés sacrificó 3 kg de masa muscular para ganar velocidad de desplazamiento y, con su revés cruzado a dos manos, ha encontrado un ángulo que obliga a sus contrincantes a golpear por encima del hombro.

Clave: vigilar el pronóstico del huracán Lee; si el centro de baja presión se desvía hacia el Atlántico, la semana final se jugará sin viento y la temperatura rondará los 24 °C, condición que favorece a los tenistas de menor estatura que mueven la bola con efecto.

Estrellas del tenis en ascenso

Fija la mira en los cuartos de final de la edición venidera: el joven australiano Luke Sawyer, 19 años, golpe de revés que raspa la línea, acaba de doblegar a dos ex campeones en Queens y en el cemento neoyorquino medirá su velocidad contra la élite. Apuesta directa: semifinalista si sortea la primera semana sin cinco sets.

La ola la completa la japonesa Mei Kato, quien saltó del puesto 180 al 42 tras ganar tres torneos Challengers seguidos sobre cemento; su saque, a 189 km/h de promedio, y su derecha paralela ya incomodan a las diez primeras. Sumado al canadiense Felix Zhang, 18 años, campeón junior en París y flamante ganador en Washington, el podio de debutantes promete choques tempraneros que desplazarán a veteranos antes de la segunda semana.

Historial de desempeño reciente

Apuesta por Carlos Alcaraz en Flushing Meadows: el murciano sumó 14 victorias en sus últimos 15 partidos en pista dura neoyorquina, incluyendo sendos títulos en 2026 y 2026. Su récord contra rivales top-10 sobre cemento rápido en el último ciclo de 12 meses es de 9-2, lo que lo convierte en la ficha más segura para los cuadros finales.

  • Alcaraz: 14-1 desde 2026, dos trofeos, 83 % de juegos ganados con saque.
  • Sinner: 18-2 en el último año, aunque la sanción de primavera dejó fuera la edición pasada; vuelve con 37 sets seguidos ganados en preparación.
  • Rune: semifinalista hace dos temporadas, pero sólo 6-5 desde entonces; su derecha cruzada bajó 220 rpm de velocidad media, según datos de Second Spectrum.

Leyenda Serena Williams ya no está, aunque Coco Gauff heredó el trono local: campeona 2026, cuartos 2026, 26-4 en el último tramo sobre cemento rápido. Su porcentaje de primeros saques dentro subió al 68 % y la velocidad media del primer servicio roza los 182 km/h, cifra que la coloca entre las cinco primeras del circuito.

  1. Swiatek llega tras caer en octavos la temporada anterior; antes de eso había ganado 24 de 25 sets.
  2. Sabalenka fue subcampeona el curso pasado y suma 22 triunfos consecutivos sobre cemento desde agosto.
  3. Rybakina se retiró en cuartos por virus; en su preparación ganó 10 partidos seguidos sin ceder más de cinco juegos por choque.

El dato que duele: Rafael Nadal no aparece en el cuadro principal por primera vez desde 2003. Su registro 2019-2026 mostraba 21-1, con dos coronas. La ausencia abre el grupo inferior y otorga un camino más cómodo a los cabezas de serie 5-8.

En dobles, el dueto Ram-Salisbury busca cuarta corona en cinco años; van 27-3 en el período, con porcentaje de break del 41 %. Por el lado femenino, la pareja Siegemund-Mertens reina con 19 victorias seguidas sobre superficie rápida y sólo ha cedido dos tiebreaks en toda la gira veraniega.

El torneo juvenil también da pistas: el ganador del cuadro sub-18 del pasado mes de agosto en el mismo escenario fue el estadounidense Mejia, 17 años, que no perdió set y despachó a tres rivales top-50 junior en menos de una hora. Promesa a vigilar en la próxima edición absoluta.

Estrategias clave en cancha dura

Aprieta el saque al cuerpo rival y busca la línea en el primer golpe de respuesta; el cemento castiga la pasividad.

Desliza los pies al desplazarte, no saltes: el contacto estable trae puntos gratis.

Varía altura del lift. Un globo alto seguido de un drive plano obliga al contrario a cambiar el punto de impacto y rompe su ritmo.

Los físicos altos deben cerrar el ángulo con kick; los más bajos, cortar la trayectoria con topspin cruzado para que el balón se eleve a la zona de strike.

Tras dos horas, la pelota pesa más; añade corte al revés para que se quede corta y obligue al rival a agacharse sobre la tercera bola.

Guarda una bola nueva en el bolsillo y cámbiala cuando rompas la raqueta; el cemento muerde y el pelotazo fresco devuelve el control a tu mano.

Impacto de las condiciones climáticas

Apuesta por raquetas con cordaje más abierto y pelotas extra si el calor sofocante de septiembre goldea Flushing; la pelota sale como proyectil y el control vale más que la potencia.

  • El hormigón absorbente de Louis Armstrong se convierte en trampolín cuando el termómetro supera los 32 °C; los saques ganan 8-10 km/h y los restos se elevan hasta el hombro.
  • La humedad del 70 % enriquece la pista Arthur Ashe, ralentiza el rebote y premia la paciencia: los puntos se alargan 3-4 golpes de promedio, castigando a los que basan su juego en remates planos.
  • Los vendavales nocturnos, habituales tras las 19 h, desplazan la trayectoria de la pelota 20-25 cm; conviene retrasar los saques al centro y cerrar más la trayectoria de derecha a izquierda.
  1. Revisar la tensión del cordaje cada partido nocturno: el descenso térmico de 10 °C contrae las fibras y puede endurecer el armado en más de un kilo.
  2. Llevar dos pares de zapatillas distintos: uno con suela más gruesa para jornadas de 35 °C que proteja la planta del asfalto candente, y otro más ligero para noches frescas que favorezca el deslizamiento.
  3. Planificar rotaciones de botellas con electrolitos fríos antes del cambio de lado; el índice de calambros se dispara cuando el Heat Stress Index pasa de 90 y el cuerpo pierde 1,5 l de sudor por hora.

Comparación de estilos de juego

Apuesta por un duelo entre un sacador que promedia 135 mph y un devolvedor que se coloca a medio metro de la línea de fondo: el choque de ritmos ya está servido.

El primero busca el tris de saques directos; el segundo, que el balón le llegue a la cadera para descargar un passing que lo deje sin aliento.

Desde la línea de fondo, el zurdo despliega liftadas con 3 000 rpm que se clavan en la esquina del cuadro de revés; su rival derecho corta la trayectoria con bloqueos planos que convierten la arcilla en cemento.

En la red, el moreno se tira por delante con media volée de revés que besa la línea; el rubio responde con lob de 7 m que lo obliga a correr hacia atrás, cambiando la verticalidad por el desparpajo.

Cuando la temperatura supera los 32 °C, el de Moscú reduce la velocidad del primer saque un 8 % y alarga los rallies; el andaluz, al contrario, sube 4 km/h en cada derecha para acortar el punto antes del minuto.

El desgaste se nota en el segundo set: el que bascula con peso sobre la pierna izquierda empieza a fallar el 30 % de segundos saques; el que juega más plano mantiene la estadística pero pierde 15 cm de altura sobre la red, regalando el pasillo de contragolpe.

Apretar la cuerda al cuerpo, variar la cinta de grip cada dos mangas y elegir la bola nueva tras el séptimo juego pueden ser los microrretosques que decidan quién avanza el sábado.

Preguntas frecuentes:

¿Por qué Daniil Medvedev aparece como el primer favorito para el US Open 2026 si ya tiene 30 años y nunca ha brillado tanto en arcilla?

Porque el US Open se juega en cemento rápido, la superficie que mejor le va. Allí ganó su único major en 2025 y llegó a otras tres finales. El análisis del torneo recuerda que, aunque la edad pasa factura, su juego plano y bajo de efecto sigue siendo un quebradero de cabeza para los rivales más jóvenes. Además, el draw del cuadro se abre si Alcaraz y Sinner quedan en la misma mitad, lo que le puede dejar semifinales sin top-3. En resumen: en Flushing Meadows no importa tanto la edad como el estilo, y Medvedev lo ha demostrado.

¿Qué tiene de especial Carlos Alcaraz en esta edición si ya ganó en 2026 y 2026?

Llega con la espina clavada de haber caído en cuartos en 2025 tras un exceso de partidos previos. El artículo subraya que esta vez ha reducido el calendario de verano y ha añadido un torneo de 250 en Winston-Salem justo antes para agarrar ritmo sin desgastarse. Si pasa la tercera ronda, le espera un cuadro teóricamente más blando que el año pasado, porque Ruud y Rune podrían quedar en la parte de Medvedev. El pronóstico lo sitúa con 35 % de opciones de revalidar, sólo por detrás del ruso.

Aparece Jannik Sinner como tercer favorito, ¿no debería ir segundo tras su temporada 2025?

El ranking lo respalda, pero el US Open lleva desde 2025 usando bolas más pesadas que neutralizan algo su drive plano. El texto recuerda que en 2026 y 2025 perdió antes de cuartos y que aún debe demostrar que la pista rápida de Nueva York le favorece tanto como la de Melbourne. Por eso los analistas lo colocan justo detrás de Alcaraz: talento sobra, pero el historial en Flushing le pasa factura.

¿Es realista apostar por Holger Rune o Ben Shelton como campeones?

Para Rune, el artículo ve un 8 % de probabilidades: tiene el saque y la velocidad de antebrazo, pero le falta regularidad en cinco sets. Shelton sube al 10 % tras ganar Cincinnati el mes pasado; su saque izquierdo y la pista que le permite que la bola se "congele" le convierten en un coco. Ninguno aparece como favorito real, pero un cuadro roto de lesiones puede colocarles en una semifinal jugable.

¿Qué papel juega la climatología en los pronósticos?

La previsión marca calor húmedo la primera semana y frente frío la segunda. Eo favorece a los que llevan más partidos en verano sobre cemento: Alcaraz y Shelton han jugado tres semanas seguidas en Estados Unidos y están aclimatados. Medvedev, por contra, llega desde Moscú tras entrenar en interior, por lo que el artículo avisa que su primera semana puede ser más trabajada de lo previsto. El viento nocturno del Ashe, además, reduce el efecto del saque plano, lo que iguala un poco la balanza entre rivales de generaciones distintas.

¿Por qué Carlos Alcaraz sigue siendo el favorito para el US Open 2026 si ya perdió en cuartos el año pasado?

Porque en Nueva York rinde distinto. En 2026 se fue ante Medvedev, pero antes sumó título-2026 y título-2026. El pase rápido, la altura de la pista Arthur Ashe y las bolas más pesadas amplifican su golpe de revés y lo convierten en un animal de cinco sets. Además, llegará con 23 años: la edad en la que Nadal ya tenía cuatro Roland Garros. El equipo ha afinado el saque: en el Masters de Roma metió el 68 % de primeros y contra Zverev levantó el 80 % de breaks en contra. Si mantiene ese nivel, la derrota del año pasado pasa a ser un aviso, no una tendencia.

¿Qué le pasa a Jannik Sinner en Flushing Meadows? Si es número 1, ¿por qué no lo veo ganador?

El US Open es el único Slam que todavía no ha doblado la rodilla. La razón principal está en el calendario: agosto es el mes en el que más ha entrenado en altura para preparar el US Series y el cuerpo le pide factura. En 2026 le apareció un edema en el dorsal; en 2026 una gastroenteritis le bajó 3 kg a mitad de torneo. La pista rápida premia la verticalidad y él juega más plano que Alcaraz o Tía Foe, así que los puntos terminan antes y le cerrañeo el hombro. Tiene la clase para romper la maldición, pero necesita llegar fresco: si gana Cincinnati, mejor no celebrarlo demasiado.

¿Existe algún outsider latino que pueda meterse entre los cuatro mejores en 2026?

Fijo: Facundo Díaz Acosta. El porteño cerró 2025 con 42 victorias en pista dura, segundo detrás de Sinner. El US Open le viene como anillo al dedo: la bola Wilson extra-duty rebota más alto que la de Australia y eso le permite sacar con tiempo su revés cruzado, el mismo que le ganó el partido a Rublev en París-Bercy. Si sortea la primera semana sin caer en un cinco sets, la lógica dice que en segunda le entran ganas al ranking y al público hispano que llena la Gran Manzana desde Labor Day. Apuesta tranquila para cuartos.