Óscar Cano, entrenador del Zamora CF, tiene claro que su papel ahora es el de mantener la calma y evitar que sus jugadores caigan en una situación de ansiedad por esas ganas que existen en el seno del vestuario de romper con la mala dinámica en la que se encuentran. A este respecto, el granadino insistió en que "todos los equipos" pasan por malos momentos y comentó que, en noviembre, cuando él cogió las riendas del banquillo y tras no ganar los primeros dos partidos ante Ourense y Ferrol, "hasta el más optimista hubiese firmado estar en marzo a tres puntos del play-off". No obstante, sí tiene claro que el objetivo debe ser "ganar cuando antes" y acabar con la travesía en el desierto en la que se encuentran.
Con todo, y aunque en la "planta noble" del Ruta de la Plata hay quien ve este mes de marzo clave para determinar el futuro del equipo, él tiene claro que es importante pero no definitorio. "Es verdad que hay mucho enfrentamiento directo y todo cobra más importancia porque estamos más cerca del final, pero no se puede decir nada. De fútbol no sabe nadie porque hace contigo lo que quiere". No obstante, y aunque no ve el partido frente a Guadalajara como una final, sí admitió que "es importante para quitarnos ese mal sabor de boca y recortar puntos", sabedor de que ahora mismo hay muchos equipos en la pelea por llegar a los puestos de privilegio que ellos, a pesar de estar décimo segundos, tienen a 3 puntos. Para este encuentro que "va a ser difícil", Cano tiene las bajas del lesionado Farrel, que con un edema óseo no estará para este encuentro; de Miki Codina, que cumplirá ciclo de amonestaciones, y la duda de Sancho.