El Martínez Valero será testigo este fin de semana del partido entre los dos peores equipos de Primera División en este 2026. Ni RCD Espanyol ni Elche han logrado sumar una victoria en lo que llevamos de año, por lo que las urgencias apremian en ambos conjuntos.
El Espanyol tan solo ha cosechado 2 puntos de 24 posibles desde que arrancara el mes de enero, lo que se traduce en dos empates y seis derrotas en ocho jornadas. Ningún equipo de LaLiga iguala o supera en lo negativo al cuadro perico. Pero si alguien se le acerca, ese es el Elche. A los de Eder Sarabia también se les ha olvidado ganar. Son seis derrotas (una de ellas en la Copa del Rey frente al Betis) y tres empates para los ilicitanos, que suman en Liga 3 puntos de 24 posibles.
Por ese motivo no hay mejor escenario para que el Espanyol pueda dar un golpe sobre la mesa que el Martínez Valero, ante un 'rival directo' en dinámica parecida y allí donde regresará un Pere Milla que abandonó el club ilicitano con un adiós polémico.
Aferrado a la ley del ex
El Espanyol le necesita. Necesita a su pichichi, un Pere Milla que sigue siendo el máximo goleador perico en Liga con 6 dianas, seguido por Roberto Fernández (5) y Kike García y Carlos Romero (4). Y aunque parezca que el bote de kétchup se le haya acabado al leridano, la posible ley del ex podría agitar el envase.
Y es que el ‘11’ blanquiazul aterrizó en Cornellà-El Prat en 2023 después de una fructífera etapa de cuatro años en el Elche. Pero, cosas del fútbol, el delantero autor del gol que le dio el ascenso a Primera al conjunto ilicitano en la final del play-off de 2020 se marchó del club por la puerta de atrás.
Un adiós extraño
Todo empezó a torcerse en 2022, cuando Pere Milla y el Elche protagonizaron una disputa legal por la duración de su contrato. La entidad franjiverde aseguraba que, con la permanencia en LaLiga EA Sports, el leridano renovaba automáticamente gracias a una cláusula del contrato. Pero el atacante no estaba de acuerdo, por lo que llegó a despedirse de la afición en una carta. Fue una disputa de la que salió vencedor el Elche, pues Milla terminó quedándose, disculpándose y renovando hasta 2025.
No se marchó en 2022, pero sí un año más tarde. Y el resto de la historia ya es sabida. En agosto 2023 terminó recalando en el Espanyol cuando los blanquiazules -de la mano del Elche- descendieron a Segunda, provocando el enfado de la afición ilicitana, que todavía no le perdona su marcha. De hecho, en 2024, en el que fue su primer regreso a casa, fue recibido con una atronadora pitada.
Ahora, casi tres años después, Pere Milla vuelve al Martínez Valero con el traje de máximo goleador perico pero inmerso en un bajón de nivel que ha afectado a todo el equipo. Y al Elche, su próximo rival, también.