Ansioso por subirse a la moto y comenzar la defensa del título, Marc Márquez ha sido el gran protagonista de la primera rueda de prensa oficial en vísperas del Gran Premio de Tailandia, que inaugura la temporada 2026 este fin de semana.
El piloto de Cervera, que se recuperó de su lesión de hombro justo a tiempo para participar en la pretemporada en Sepang y Buriram, ha explicado su actual condición física: "No sé cuál será el cien por cien, pero estamos mejorando. Siento que todavía hay margen. Evidentemente, la lesión de Indonesia no fue una broma. Al principio parecía que se recuperaría rápido y podría estar en los test de Valencia, pero me dijeron que iba a ser un invierno duro”.
"A nivel técnico, hemos mejorado, sobre todo, el último día en Tailandia. Dimos pasos en lo que quería. Es verdad que mi recuperación ha hecho que sea más difícil dar los comentarios. Pero los test siempre son más duros que los grandes premios. Espero comenzar bien", anticipa.
Eso significa que Márquez espera ir de menos a más durante el curso: “El objetivo es mantener una buena regularidad en todos los circuitos del calendario y por ahora ir mejorando mi condición física en estas primeras carreras de la temporada”, dice.
Y por ello se ha decantado por una Ducati más ‘dócil’: “Empezaré con una aerodinámica de 2024. El año pasado terminé con la moto de 2025, pero este paso atrás tiene un porqué. No digo que no vuelva a usar la GP25 durante la temporada. Pero ahora mismo tengo que pilotar de tal forma que la aerodinámica de la GP24 me ayuda un poco más", apunta. “De momento no tengo la fuerza del año pasado. Así que necesito una moto que gire un poco más, que vaya más en la línea correcta y no la fuerce tanto como el año pasado con el escalón aerodinámico. Tienes que encontrar lo que mejor se ajuste a tu estilo de pilotaje y tus prestaciones en cada momento", ha explicado.
Un discurso prudente que se torna en ambicioso a la hora de hablar de una hipotética décima corona mundial que le permitiría romper el empate a nueve títulos con Valentino Rossi. “Si estoy en la parrilla es para luchar por el Mundial. El año pasado iba con más prudencia, tenía que demostrarme a mí mismo que era competitivo. Este año tenemos que defender el título”, ha advertido.
Respecto a los rivales señala que “hay tres pilotos, Pecco Bagnaia, Marco Bezzecchi y Álex, y Pedro Acosta puntualmente, pero que es capaz de todo, que me lo van a poner muy difícil este año”, analiza Marc, que destaca especialmente a su hermano, actual subcampeón.
“Álex el año pasado hizo una gran temporada con una moto satélite, este año tiene una moto de fábrica. Esa media décima en la recta aquí y allí ahora ya la tiene. Ya ha sumado la décima al final de la vuelta, lo cual no es fácil. Es capaz de todo, como demostró el año pasado. Fue el más rápido en Malasia. Y aquí también fue uno de los tres o cuatro más rápidos", ha recordado.
La renovación
Sobre su acuerdo para renovar con Ducati, que sigue en compás de espera, como el resto del mercado de MotoGP, mientras no se desbloqueen las negociaciones entre la organización del campeonato, MotoGP Sports Entertainement y los equipos (MSMA), Márquez se ha mostrado tranquilo.
"Ya veremos, tendremos tiempo para hablar. Pero aparte de eso, soy fiel a mis declaraciones. Y una de las cosas que aprendí en 2020 es que no tienes que tomar decisiones mientras estás lesionado. Estamos todos alineados con Ducati, necesitaba volver a la moto, sentir cómo mejoraba físicamente. Y ahora está todo en línea para tener un futuro bonito", ha zanjado.
Marc, que no quiere ni oir hablar de retirada, al menos por ahora. "Ser un piloto de MotoGP significa que eso tiene que ser tu prioridad número 1 en la vida. ¿Dirigir un equipo? Ahora estoy volcado en ser piloto. En el futuro, nunca sabes. En unos años se acabará mi carrera, pero sé que MotoGP es parte de mi vida y seguirá siéndolo", avisa.