Ferran Jutglà, autor de un gol en la victoria en Girona, ha celebrado que ha sido «una semana maravillosa», con la clasificación para los octavos de final de la Liga Europa tras superar al PAOK y el triunfo en Montilivi que reafirma sus opciones de repetir en Europa.
«Hay bajas, pero la gente entrena muy bien y se prepara en la sombra para estar preparada cuando le llega la oportunidad. Hemos demostrado que somos un equipo muy amplio y que juegue quien juegue rinde. Aquí todo el mundo aporta su granito de arena», dijo en declaraciones a la conclusión del partido.
En este sentido ha añadido que toda la plantilla es «una piña» y se ha mostrado «muy feliz» porque «este es el camino a seguir».
«El míster a principios de temporada nos dijo que había que conseguir la salvación y estamos muy cerca de esos 42 puntos. Somos ambiciosos y queremos soñar con ir partido a partido», comentó en relación al objetivo que ahora se puede plantear el equipo pensando en el final de temporada. En el plano personal ha explicado que se siente «bien con el equipo» y tiene «muy buenas sensaciones».
Uno de los protagonistas del partido era Fran Beltrán que poco después de dejar el Celta se enfrentaba a los vigueses por primera vez. Jugó todo el partido a buen nivel, pero no podía ocultar su decepción. «Ha faltado un poquito más en el último tercio del campo. Tenemos que trabajar en ello, pero veo un equipo que tiene ganas e ilusión y que quiere», destacó tras un encuentro entre dos equipos con estilos «muy bonitos de ver» que fue a por el partido «desde el primer momento».
«Ellos han jugado bien y nosotros también. Han podido marcar más y nosotros también. Al final ha caído de su lado. No queda otra que seguir trabajando», aseguró el mediocentro antes de añadir que ahora hay que olvidar esta derrota y mirar al siguiente partido.
Beltrán también reconoció que fueuna noche «especial» y que siempre le deseará «lo mejor» al equipo gallego porque ha sido su «segunda casa».