Cada vez que se acerca el Mundial de Fútbol de la FIFA se suceden las especulaciones sobre quién será el Pichichi con el recuerdo de los ocho goles del madridista Kylian Mbappe en Qatar, sobre si Argentina logrará revalidar el título por primera vez desde la 'verdeamarelha' de Pelé (1958 y 1962) o sobre si Leo Messi será capaz de repetir como MVP con 39 años recién cumplidos.
Sin embargo, quizá Mbappé, Messi, los blaugranas Pedri o Lamine Yamal, el noruego Haaland o el inglés Harry Kane no serán tan protagonistas como Donald Trump en una cita que se presenta más politizada y arbitraria que nunca por los problemas que tendrán determinados países para obtener los oportunos visados.
Lo peor es que la FIFA y su presidente Gianni Infantino harán mutis por el foro, como hizo en enero World Athletics con el sectario Sebastian Coe al mando. Estados Unidos organizó el Mundial de Cross en Tallahassee (Florida) y rechazó los visados a la mayoría de etíopes sub'20 masculinos y femeninos. No pudieron presentar equipos y, casualidad, Estados Unidos logró el bronce masculino.
Desde su llegada al cargo, el 'pacificador' Donald Trump ha atacado mucho más que todos los mejores delanteros del mundo juntos, entró como un elefante en una cacharrería en Venezuela con secuestro del presidente Nicolás Maduro incluido y asesinó al líder iraní Ali Jameneí en su propia cosa en Irán.
¿Algún estamento deportivo ha dicho algo, a diferencia de lo que sucedió con Rusia apenas unos días después del inicio del conflicto con Ucrania? Silenzio stampa. ¿Amenazó World Athletics con desposeer a Estados Unidos del Mundial de Cross? Silenzio stampa. ¿Dirá algo la FIFA? Silenzio stampa.
Empezando por el COI, por la FIFA y por la UEFA, los organismos deportivos internacionales son marionetas al servicio del poder político. Vamos, que si a Trump le da por decir que Lamine Yamal, Pedri, Gavi, Unai Simón o Llorente tienen vínculos con tal organización, prepárense para perderlos en el Mundial.
Irán incluso asuma ya que no disputará un Mundial para el que se ganó la plaza en el verde. Sería una vergüenza para el deporte, nada que ver con las dos Coreas desfilando juntas y compitiendo con un solo equipo en los Juegos de Invierno de PyeongChang'18. Ahora queda en manos de un casi octogenario (cumplirá los 80 en junio), capaz de cualquier cosa cuando se harta de Cola-Cola de madrugada.
Eso sí, las sanciones y las prohibiciones para Rusia. Nada de castigar a Israel por arrasar Palestina como respuesta al brutal atentado de Hamás. Ni a Estados Unidos por jugar al Call of Duty en medio mundo. Y ojo, que ambas cosas me parecen correctas. El problema es la doble vara de medir. De todas formas... lo dicho, el delantero más peligroso en el Mundial será Donald Trump.