Álvaro Odriozola confiesa sentirse muy frustrado y dolido por haber sufrido la grave lesión que es la rotura del ligamento cruzado, justo cuando volvía a disfrutar del fútbol, menos lo merecía y más ilusión tenía, pero toma este importante contratiempo como otra prueba para demostrar que nada ni nadie podrán con sus ganas de seguir triunfando en el fútbol.